SALIDAS PROFESIONALES DE TRADUCCIÓN E INTERPRETACIÓN (I)


Cuando decimos que somos traductores a las personas ajenas al ámbito de la traducción, lo primero que nos preguntan es: «Ah, qué bien, ¿entonces traduces libros?». Y, si bien es cierto que algunos se dedican a la traducción literaria, no es lo que hace la gran mayoría. De hecho, solo el 9,4 % vive solo de traducir libros, como se publicó hace unos meses en una noticia de RTVE. Aunque, después de hacer estas entrevistas, he descubierto que nosotros también teníamos esa idea preconcebida de traductor = traductor literario.

Estudiar Traducción e Interpretación ofrece diversas salidas profesionales (muchas de ellas desconocidas) y, como muchos habréis terminado la carrera hace poco y estaréis en busca de vuestro primer trabajo, he decidido escribir esta entrada y aprovechar para hablar de los diferentes ámbitos en los que nos permite trabajar esta bonita carrera. Para ello he recurrido a la ayuda y las experiencias de varias compañeras.

Me he centrado en las diferentes posibilidades de trabajo dentro de España, pero recordad: el mundo está a vuestros pies y podéis elegir trabajar en cualquier parte.

Os animo a que comentéis cuál es vuestra profesión actual y si dista mucho de lo que esperabais cuando empezasteis la carrera. 😉

¡Empezamos! 👇


Profesora de lenguas extranjeras de Educación Secundaria (Sonia P.)

¿A qué pensabas dedicarte cuando entraste en la carrera?
En el momento de la matrícula de primer curso de universidad, mi sueño era algo así como interpretar para grandes personajes del mundo de la política, en congresos médicos de alto prestigio o en convertirme en una galardonada traductora de novelas. Sin embargo, a medida que van pasando los meses y los años te das cuenta de que la licenciatura de Traducción e Interpretación no es tan relevante como uno/a pensaba inicialmente, ya que la profesión de traductor/a se ejerce desde la sombra, es decir, somos inmensamente necesarios en este mundo globalizado, pero sin que nadie reconozca nuestra vital función en esta sociedad. 

¿A qué te dedicas ahora?
Tras la gran decepción del empleo a jornada completa como traductora, no por las tareas y encargos, sino por la escasa remuneración económica, opté por ayudar a la sociedad desde el ámbito educativo de la docencia. En definitiva, ejerzo como profesora de lenguas extranjeras de Educación Secundaria.

¿Tuviste que complementar tu formación como traductora para ejercer de profesora?
¡Evidentemente! Como cualquier licenciado/a o graduado/a, sin estudios de posgrado, estás perdido/a. Por lo que compaginaba el trabajo en una academia de inglés con el Máster del Profesorado de Secundaria. Un año bastante duro, pero todo esfuerzo dio sus frutos y obtuve mi plaza como profesora.

¿Cuáles son tus tareas?
Mis tareas docentes son diversas desde preparación y programación de clases, atención a las familias, claustros semanales hasta proponer mejoras didácticas en el centro, planificar viajes al extranjero con el alumnado o coordinar la participación del colegio en un programa europeo.

¿Cuánto tiempo llevas trabajando como profesora?
El curso 2017/18 es el tercer año que me dedico de lleno a la enseñanza.

¿Crees que estudiar Traducción e Interpretación fue una buena decisión?
Rotundamente sí. Como he comentado con anterioridad la carrera de TeI no brilla por unas salidas seguras en el mercado laboral actual. Sin embargo, es una carrera bonita, que la disfrutas desde dentro con sus planes de estudios incompletos, compañeros/as de múltiples nacionalidades y un abanico de actividades complementarias a la formación universitaria oficial. Por lo que sí tenéis dudas de si empezar con este desafío universitario de la Traducción e Interpretación, no os lo penséis, os ayudará a crecer en lo personal y en lo profesional. ¡Ánimo a los futuros y futuras traductores y traductoras! ¡Nos vemos por la red!

Traductora autónoma (Iria P.)

¿A qué pensabas dedicarte cuando entraste en la carrera?
Mi idea era que iba a «traducir libros», pero al poco tiempo de entrar comprendí que la traducción no solo se limita al ámbito literario.

¿A qué te dedicas ahora?
Soy traductora autónoma de inglés y alemán a español y gallego, y traduzco principalmente textos de marketing y técnicos, por ejemplo, páginas web para determinados productos, manuales de máquinas, folletos o notas de prensa. Pero pueden llegarme encargos de cualquier tipo: desde un videojuego hasta el discurso para una boda.

¿Tuviste que complementar tu formación como traductora para trabajar como autónoma?
Al terminar la licenciatura, creí conveniente completar la formación que tenía de mi segundo idioma de trabajo, el alemán, con el Máster en Traducción y Mediación Lingüística de las Lenguas Española y Alemana, organizado por la Universidad de Córdoba y el Instituto Superior de Estudios Lingüísticos de Sevilla. Aunque no era una condición en sí misma para optar a un puesto en concreto, me sirvió para profundizar en las distintas áreas de especialidad (técnica, periodística, literaria…) y adquirir más práctica en la traducción de textos especializados del alemán al español. De hecho, al poco de iniciar el máster empecé a trabajar como traductora en plantilla del alemán al español.

¿Cuáles son tus tareas?
Lo que hago principalmente es traducir del inglés y alemán (más o menos al cincuenta por ciento) al español (al gallego, por desgracia, mucho menos) usando herramientas de traducción asistida o, si el cliente lo pide, plataformas de traducción en línea. También respondo a los correos de los clientes (principalmente, agencias de traducción) relativos a los encargos y elaboro las facturas.

¿Cuánto tiempo llevas trabajando como traductora autónoma?
Acabo de cumplir tres años como autónoma en agosto.

¿Crees que estudiar Traducción e Interpretación fue una buena decisión?
Creo que sí. Desde siempre me han atraído los idiomas y combinar eso con una carrera de orientación práctica que, en principio, tiene bastantes opciones de trabajo, me parece que ha sido una decisión acertada.


Gestora de proyectos/Project manager (Maria S.)

¿A qué pensabas dedicarte cuando entraste en la carrera?
Creo que, al empezar la carrera, debido al desconocimiento que tenía del sector de la traducción, solo contemplaba la posibilidad de trabajar de traductora o dedicarme a la docencia. No era consciente de la variedad de puestos existentes.

¿A qué te dedicas ahora?
En estos momentos, he dejado de forma temporal el sector profesional para estudiar un doctorado en traducción en la universidad KU Leuven, Bélgica. Anteriormente, tuve la oportunidad de trabajar de gestora de proyectos de traducción.

¿Tuviste que complementar tu formación como traductora para optar a este puesto?
Sí, sin duda. Aunque muchas universidades han actualizado sus planes de estudios, considero que la formación que recibimos durante la carrera (2006-2011) para enfrentarnos al mundo laboral no era suficiente y se centraba casi exclusivamente en la traducción en sí.

No se nos proporcionó prácticamente información acerca del funcionamiento de las empresas de traducción, ni sobre herramientas TAO o de control de calidad, entre otras muchas cosas. Por ello, mi primer puesto de trabajo fue todo un reto. Aprendí en tan solo un par de meses a utilizar más de seis herramientas de este tipo. En realidad, donde más aprendes es en las distintas prácticas y experiencias laborales que vas teniendo.

Cursar un máster especializado en un área de traducción también me parece una buena idea. Algunos de ellos sirven sobre todo para establecer contactos, además de adquirir conocimientos. Sin embargo, desde mi punto de vista, es mejor coger algo de experiencia para poder decidir qué es lo que nos gusta y en qué queremos especializarnos. Para mí, el complemento perfecto fue el Máster en Traducción y Nuevas Tecnologías de la UIMP que estudié a distancia mientras trabajaba y que ofrecía formación para trabajar de gestor de proyectos y acceso a doctorado, aunque hay otros másteres y posgrados muy buenos.

¿Cuáles fueron tus tareas como gestora de proyectos?
Las tareas que he tenido que llevar a cabo como gestora de proyectos han sido distintas según la empresa, pero se podrían resumir en las siguientes: elaboración de presupuestos, contacto con traductores y clientes, preparación y envío de proyectos, creación y mantenimiento de memorias de traducción, resolución de problemas de calidad o herramientas, facturación.

¿Cuánto tiempo trabajaste como gestora de proyectos?
En total, mi experiencia como gestora de proyectos es de poco más de dos años.

¿Crees que estudiar Traducción e Interpretación fue una buena decisión?
Creo que fue una decisión muy acertada, pues estaba entre Filología Inglesa y Traducción e Interpretación. En mi opinión, Traducción e Interpretación es una carrera más flexible, que te da mucha libertad y permite acceder a una amplia variedad de puestos de trabajo. Sé de compañeros de carrera que han acabado trabajando como intérpretes, gestores de proyectos, redactores de licitaciones, azafatos de avión, profesores de instituto o escuela oficial de idiomas, etc. Y también de traductores, por supuesto. Me parece una carrera con un presente y un futuro muy prometedor.

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