VENTAJAS E INCONVENIENTES DE SER TRADUCTOR AUTÓNOMO



Ser traductor autónomo es una relación de amor-odio: amor porque trabajas en lo que te gusta y eso te motiva cada día. Eres tu propio jefe, así que tú eliges la forma de trabajar y cómo organizarte. Y odio por los impagos de clientes, las declaraciones trimestrales, las prisas con las que (casi) siempre exigen el trabajo...

Aquí os dejo algunas ventajas e inconvenientes de ser traductor autónomo (según mi punto de vista), si queréis aportar alguna idea o debatirlas, os animo a comentar. 👇

VENTAJAS
INCONVENIENTES
- Si no quieres trabajar con un cliente por el motivo que sea (tarifas, tipo de proyecto, etc.) puedes ofrecer tus servicios a otros.
- Hay que hacer pruebas de traducción cada dos por tres, para casi todas las empresas nuevas.
- No tienes que aguantar las tonterías de tu jefe ni a los compañeros con los que no te llevas bien. ¡Punto doble!
- La mayoría de las veces no te contestan cuando envías tu CV, en ocasiones te contestan después de un año o dos, así que la paciencia y la perseverancia son dos características que debemos desarrollar si queremos sobrevivir como autónomos.
- Si te gusta trabajar en silencio o con la música a tope, puedes hacerlo. Incluso puedes marcarte un baile entre descanso y descanso.
- Si necesitas socializar todos los días, echarás de menos tener compañeros con los que hablar en las pausas. Aunque puedes escribirte con ellos, el hecho de reírte un rato y desconectar, a veces se echa de menos.
- Puedes comer en casa, lo cual implica comer mejor (si te gusta comer sano) y más barato.
- Aprendes a base de palos, cuanto más grande, más aprendes.
- No pierdes dinero ni tiempo en desplazamientos. Se agradece sobre todo en invierno y verano, cuando estás la mar de calentito en tu casa mientras otros se mojan de camino al trabajo y se tienen que comer un atasco.
- El regateo de tarifas. Muchas veces te indignarás porque te ofrecerán tarifas de risa o te regatearán tu tarifa. Sueles pasar tres fases:
1. La aceptaré, porque no tengo más clientes. Igual es la tarifa de mercado…
2. ¡Qué indignación! ¿Tú te crees? ¡No valoran mi trabajo!
3. Esa tarifa es mucho más baja que la mía, siento no poder ayudarte.
- Puedes hacer pausa las veces que haga falta y levantarte a estirar cuando lo necesites, sin que nadie te esté vigilando.
- Toda la responsabilidad recae sobre ti. Tienes que tratar con el cliente, encargarte del marketing (si no contratas a una empresa que lo haga), emitir facturas, formatear archivos escaneados, traducir, revisar, eres varios departamentos en uno.
- Trabajas en lo que te gusta, te apasiona y te hace feliz. ¡PUNTO GANADOR!
- Tener que ir detrás de algunos clientes para que te abonen las facturas. Cuando eres asalariado, acaba el mes y tienes el dinero en tu cuenta, cuando eres autónomo y trabajas para empresas, algunas pagan a 30, 45, 60 o incluso 90 días. Aunque también es cierto que cada uno puede aceptar o no las condiciones de las empresas, por eso es bueno dejar claras las condiciones de pago cuando se ponen contigo. A veces nos puede la emoción de trabajar con cierta empresa o encargarnos de un determinado proyecto, pero este es un punto esencial.

Comentarios

  1. Eso de aprender a palos es muy cierto. En mi caso me hace sentir fatal, pero te doy la razón. Me gustó mucho tu blog.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Cristina. :) Es lo que tienen los palos, que nos hacen sentir tan mal que hacen que no queramos volver a repetir el mal rato y, así, aprendemos (a veces, jeje).

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